This is My Story

Nashalie Rodriguez

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“Y de repente te invitan a compartir tu historia. ¿Irónico, verdad? Vivimos a diario con tantas preocupaciones que olvidamos darle valor a lo que hacemos. Contar nuestra historia a veces nos convierte un poco más sensible a recordar eventos que quizás son más delicados, pero también se que te ayudará a entenderme y motivarte a nunca renunciar.

Desde pequeña me ha gustado la repostería

Decidí a mis 13 años, con el apoyo de mi mamá, comenzar a vender mis creaciones para costear mis gastos escolares pues mi papá estaba incapacitado y mi mamá no trabajaba. Quizás no fue una niñez tradicional de juegos, pero si fue de aprender a valorar el sacrificio y ganarse el pesito a diario. No me arrepiento de nada de lo que he hecho, mis padres siempre han estado ahí para ayudarme a cumplir cada meta. Han sido noches llenas de sacrificios pero a la vez llenas de satisfacción y pasión por cada postre que preparo. Siempre intento dar lo mejor de mí porque sé que cada creación es una muestra del amor que tengo por la cocina y por querer crear una experiencia inigualable al servir.

Dulces El Rancho

Tuve la iniciativa de crear mi página en las redes sociales llamada “Dulces El Rancho” y es un espacio que utilizo para compartir fotos de algunas de mis creaciones. Es una idea de negocio que me encantaría poder realizar si Dios me lo permite en un futuro no lejano.

Bachillerato

Tengo 22 años y durante el año pasado obtuve mi bachillerato siendo reconocida como el promedio más alto en la concentración de Gerencia. Muchos retos se interpusieron durante mi bachillerato. Sí, he tenido fracasos, unos de los más fuertes fue la ruptura de una relación de tres años en la que entregué todo mi cariño. Fue difícil mantener los cursos, órdenes y a la vez mantener la autoestima.

 

Con Dios todo. Sin Dios nada.

No lo logré sola, mi familia estuvo en ese proceso, pero más aún, Dios estuvo ahí. El amor incondicional y poderoso de Dios me sostuvo cuando pensé que mi vida era un completo fracaso. Aprendí que en las etapas primero se sufre pero luego tarde o temprano uno se llena de valor para demostrarle a muchos que uno vale mucho, pero más aún demostrarme a mí misma que soy hija de Dios y que no he de temer.

Hacer ejercicio es otra de mis pasiones, he logrado bajar 35 libras desde enero 2018. Esto ha sido con disciplina, dedicación y esfuerzo. Todo, y cuando digo todo es todo, podemos ofrecerle a Jesús. Hace una semana estaba haciendo ejercicio y dentro de mis situaciones del diario sentí que Dios me envió un mensaje. De pronto llegó a mi esta pregunta,

“¿por qué te conformas con tan poco luego de todo lo que has pasado?”

Al darme cuenta que esa pregunta llegó a mi vida en un momento de tristeza comencé a llorar, supe que Dios estaba ahí dándome aliento. Me aferré nuevamente al cariño de una persona que no necesariamente es la que Dios tiene preparada para mí.

Desilusiones nos suceden a diario, pensamos que los que están a nuestro alrededor van a querer como nosotros queremos y que van a valorarnos como nosotros lo hacemos. Ojalá fuera así, pero hay que ser realistas y aceptar que estamos viviendo con personas que quizás no han encontrado su propósito en Jesús.

Hoy quiero darte un mensaje…

… solo porque otras personas no te valoren por cómo mereces significa que no vales. Tú eres hija/hijo de Dios. Él nos perdona y nos ama tanto que nos quiere ver bien, felices, estables y con una sonrisa deslumbrante. Se fuerte, y recuerda que Dios es fiel. Fiel a sus promesas y fiel a su propósito para contigo. No temas, Él no te tentará más allá de lo que puedes soportar.

Utiliza cada caída para levantarte con más fuerza, más fe y más poder en el nombre de Jesús.

Mi historia aún está en proceso, no puedo decir que ha concluido porque Dios está obrando en mí. Tengo muchos sueños que cumplir y que me gustaría realizar para bendecir a otros. Reafirmo que todo lo que poseo y soy, es gracias a mi familia y a Dios mi Salvador. No te rindas, el proceso es duro, es fuerte y a veces cansa pero debes recordar qué has hecho para llegar hasta aquí. Puedes mirar hacia atrás, pero asegúrate que solo sea para recordar de dónde viniste y preparando tus pasos para seguir con mayor firmeza hacia el futuro.

Recuerda que no hay meta más grande que poder disfrutar del Reino de Dios.

Hoy Dios te dice, “No temas porque yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.” Isaías 41:10

 

Hasta luego,

Nashalie Rodríguez
“Dulces El Rancho”

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